Foto cabecera

IMGP4946 Músicos y bailarina del Institut del Teatre de Barcelona, actuando en un bus de la ciudad durante unas jornadas musicales. (A.Mª.F.)





NAVIDAD, LOS BEATLES Y LA SAGRADA FAMILIA.




                       En 1965 era evidente que algo se movía en España con referencia al resto del mundo. El aislamiento exterior abría rendijas por las que el nombre de nuestro país empezaba tímidamente a encabezar párrafos en la prensa extranjera sin tratar de dictadura, sentencias o represión.

                       En marzo, el equipo del Real Madrid de baloncesto se hacía con el Campeonato de Europa. La presencia de nuestros artistas plásticos contemporáneos había sido noticia en diversas exposiciones internacionales. Pero nada en comparación a lo que significaron las dos actuaciones de los Beatles los días 2 y 3 de julio en Madrid y Barcelona, por la atención que atrajo.

                      Al mismo tiempo, en silencio, en un plano íntimo sólo conocido por el equipo constructor que arrancaba de su postración las obras de la Sagrada Familia, en las Navidades de ese mismo año y rodeada por los grandes bloques de granito que levantaban el portal de la Fachada de La Pasión, una minúscula piedra encontraba el huequecillo preciso para quedar fijada en esos muros donde Josep Mª Subirachs dos décadas más tarde iba a escenificar la Pasión y muerte de Jesús.

                       Aquel fragmento mineral, verso libre que conociera el paseo de Cristo desde la casa de Herodes a la de Caifás y su ascensión por el mismo itinerario hasta el lugar de su crucifixión, procedía del monte Calvario de Jerusalén, también llamado Gólgota (calavera), lugar preciso en el que 2000 años antes se habían desarrollado los acontecimientos llamados a dar un giro a la civilización. Traída de mano en mano desde su lejano origen por los misioneros franciscanos que la custodiaron durante años, con la esperanza de que un día se retomarían las obras del templo y la piedra sería colocada, reposando por fin en su destino natural. 


1965. Enero


(EugeniForcano)

En esta secuencia de cinco fotos, desde 1965 a 1976, podemos apreciar la gran labor
realizada en la fachada de La Pasión a partir de las donaciones, donativos y colectas.


El monte Calvario, o Gólgota, y detalle de la zona llamada La Calavera, de donde procede la pequeña piedra.



50 ANIVERSARIO. LA PIEDRA DEL CALVARIO 

(2/2) HAMBRE DE PIEL




Continúa...
                     

Máscaras de los lugares 
 donde alienta el Espíritu. 
                
    Yo os saludo en el silencio...

Agustín Ngongo

   

                            Sobre el lecho, dos máscaras y dos sombreros emplumados enmarcaban la cabecera de Mame Barlet y su esposo.  

                     - Los blancos desprecian nuestra cultura, la  escupen, la pisotean. Pero nosotros debemos respetarla –confió un día Mame Burlet a Jamaii ante el asombro de la adolescente, que la consideraba una mujer culta a la manera europea, muy por encima de las supersticiones-. Escucha bien, Jamaii: Una máscara no es tan solo un pedazo de madera labrada. El árbol del que procede ha sido cortado entre cien y esa madera no puede tocarse sin antes haber efectuado un sacrificio para escapar a la cólera de los dioses de los bosques. Un brujo ha bendecido la madera y el propio tallista se ha purificado, ha meditado y ayunado antes de dar principio a su trabajo. Es la búsqueda del Irreal, del Impalpable, del Intocable, de lo Desconocido que tanto nos obsesiona, y esa búsqueda mística es tan válida como la búsqueda mística del Dios cristiano o nuestro Alá islámico. Nunca lo olvides y siéntete orgullosa de tu cultura.
                          
   Máscaras, sombreros y la cama negra con dosel de encaje podían tomarse como una concesión a la patria de la dueña, ya que el resto de la decoración de la alcoba era netamente mejicana. Las cortinas azulón y naranja parecían firmadas por Frida Khalo igual que la orfebrería de plata y los tapices que adornaban las paredes. Pero ahora que Jamaii había dejado de mirar por los cristales hacia la Fachada de La Pasión, observando la imagen dorada de la Resurrección que bajaba muy recta suspendida por el cable, los reflejos arrancados al sol ponían acentos de tam-tam en los amuletos, escondidos por la señora de la casa para conservar el amor de su marido y avivar su pasión.


   A la luz del mediodía que iluminaba la estancia tras su espalda, vio una hilacha de humo saliendo por debajo de la cama deshaciéndose en menudas nubes de incienso elevando sus hebras, más nueces de kola trabajadas con encantamientos milenarios que aparecían en platillos colocados medio ocultos por todos los rincones.   


   Dejó de bailar. El baile era una trampa que África tendía desde la lejanía a sus mujeres. Y Jamaii no quería irse de Europa, no quería volver a revivir el último viaje en barco hasta Dakar….


Scarlet Quezada (unomodels.com)

ENTRE DOS MUNDOS

HAMBRE DE PIEL (1/2)




Para saber decir Yo te amo, primero
hay que aprender a decir Yo.

Ayn Rand


RELATO              

 Original de
Ana Mª Ferrin      

R.P.I.
               

                        - ¡Lo que hay que medir es no pasarse!  ¡Ay! ¡Miseria y desgracia sobre mí!


   Con estas palabras dichas a gritos zanjó Sura la conversación con su hija, dando unos últimos pasos vacilantes hasta llegar al centro de la alcoba, ante el balcón. El balde de cinc contenía unos veinte litros de agua templada y el peso que soportaban las dos asas, llevadas con ayuda de su hija Jamaii, hacía vacilar a las mujeres hasta trastabillarse. Bamboleantes, depositaron el recipiente sobre la manta que protegía el parqué, derramando parte de su contenido humeante.

   La papada de Sura sobresale por encima del nudo del pañuelo gris con el que cubre su cabeza. Siempre que chilla a la niña, se le amorata el rostro y la garganta se le inflama como si estuviera a punto de reventar. Su temperamento sanguíneo la lleva a excitarse por lo más mínimo y al correr de los años –Jamaii ha cumplido quince-, su hija ha ido instalándose en el silencio con el alma encogida, esperando siempre el grito que azuza marcándole un ritmo de trabajo superior a sus fuerzas. Ausente, rebujada en el nido interior que potencia su naturaleza poco habladora. 

  La madre se seca las manos frotándolas, derecho y revés, por la gruesa tela floreada de la túnica, el bubu, a la altura de sus fuertes caderas y descorre las cortinas del balcón hasta recogerlas detrás de las estanterías, donde reposa una colección de cupidos y angelotes de porcelana. Por los cristales del balcón se ven los campanarios del templo de la Sagrada Familia con un despliegue de grúas y empleados, todos atentos a la imagen cobriza que baja pendiente de un cable por la fachada de La Pasión.

  Al recibir el impacto de la viga de sol que parte en dos la estancia en penumbra, Sura mete la mano en una abertura lateral de la falda sacando un pañuelo azul que desliza por su cuello, recorriendo con él la estrecha franja de piel sudorosa que se ve libre entre el traje y la pañoleta.

                           - ¡Tú! –dice dirigiéndose a Jamaii, que fija en ella sus grandes ojos color de kiwi pelado-: Me voy al mercado y después iré a encargar que le suban a Mame Burlet el árbol de Navidad. Tardaré una hora o así. ¡Ve rezando al Profeta para que no rompas ninguna figura! Ya te he explicado que las has de coger así -tomó una de las piezas por la cabeza y se la mostró-. ¡Así! ¿Lo ves? De una en una. La sostienes así dentro del balde, la frotas suave con la esponja, la secas y la vuelves a colocar en la estantería. ¡De una en una! ¡No vayas a echarlas todas a la vez dentro del agua y tengamos un disgusto! ¡Sólo unas gotas de gel de baño! ¿Eh? Me voy. ¿Tienes la paz? ¿Tienen tus piernas la paz? ¿Tiene tu cabeza la paz?

                    -  Sí madre. Mi cuerpo tiene la paz-, susurra Jamaii con los ojos bajos.

  Caminando hacia la salida del amplio apartamento de la plaza Sagrada Familia con pasos lentos, recreados, que hacen crujir la saya bajo el bubu, Sura escucha la respuesta de su hija, que a su vez oye la voz de la madre difuminando su retahíla de quejas al compás del carro de la compra , hasta que el golpe de la puerta al cerrarse anuncia su partida.



Scarlet Quezada en una imagen de Hairo Rojas


LA CUNA DEL ALMA

BARCELONA, SU ÁNGEL, Y TRES TOQUES DE YUNQUE



                          Bonita y escondida, la pequeña iglesia barcelonesa de Santa Ana es una joya románica del siglo XII poco conocida por los naturales de la ciudad, ya que reposa semi oculta tras sendos portales de rejas entre las calles Rivadeneyra y Santa Ana. Por ésta última es accesible, aunque tan sólo ciertos días y a ciertas horas.  

   Aún así, su humildad esconde un minúsculo claustro de obligada visita y un interior renacido tras una minuciosa restauración, de su destrucción (una más) durante la Guerra Civil.

   De este edificio, superviviente de lo que fue el monasterio de Santa Ana junto a la Puerta del Ángel en la muralla romana, partió la obra urbanística que derribó las murallas de Barcelona dejando hoy tan sólo las torres de la Porta Nova en la plaza de la Catedral como testimonio, abriéndose hacia los terrenos que la rodeaban. En este Punto Cero del progreso, la avenida de la Puerta del Ángel se desplegó extramuros en abanico para acoger en 1860 la primera piedra del Ensanche en el centro de la que sería más tarde la Plaza de Cataluña, espacio mayestático de 5 Ha, desde el cual, camino de la villa de Gracia, empezaría a construirse un paseo que estaba llamado a ser el orgullo de la ciudad, el Paseo de Gracia.


El Ángel Custodio. Obra de Jaume Huguet que puede verse en la Catedral

Iglesia de Santa Ana


Arriba, el desaparecido convento de Santa Ana durante su derribo, del que sólo quedó en pie la iglesia de Santa Ana. En la imagen inferior la plaza en la actualidad, Tras el primer edificio de la derecha, el Banco de España,  pervive la iglesia, encajada entre varias construcciones. Y entre el Banco y el segundo edificio se abre hacia la plaza, la avenida del Portal del Ángel, de donde partió el Ensanche barcelonés, como podemos apreciar en el llano superior.



NACE UNA METRÓPOLI

ENTRE OSO Y LEÓN, EL ESLABÓN PERDIDO



Dedicado a Jesús Martínez y a Rocky,
su fiel compañero de travesías.
Precisamente hoy, cuando ambos se 
encuentran recorriendo la sierra de Irta. 




                         La experiencia fue tan intensa para Lin Yue que sigue provocándole escalofríos cuando la recuerda. Y es que no hay duda, también existe una literatura de la sorpresa que nos transmite sensaciones.


                                                     . . . . . 
   
                          El artista chino, licenciado en Bellas Artes y profesor universitario, hará unos doce años llegó a Aba en el Tibet desde su ciudad de Shandong, después de recorrer cerca de 4.000 Km.   

   El pintor es un hombre profundamente espiritual y en Aba quedó extasiado al contemplar las estrechas praderas cavadas entre montañas que hundían sus picos en las nubes. Hombres nómadas con sus rebaños y una vida que nada tenía de salvaje, galopaban sabiéndose dueños de una cultura eterna. Mujeres y niños. Bellas jóvenes. Ancianos. Todos tenían un papel del que conocían muy bien su valor. En aquel Shangri-La el viajero comprendió que sus habitantes se sentían poseedores de la Armonía

  La mañana siguiente a su llegada y una vez escogido el lugar que pensaba pintar y montado el caballete, Lin Yue se agachó para desembalar la caja de pinturas. Aquel valle inaudito, esmeralda y turquesa, era el primero que llevaría al lienzo en sus vacaciones. En eso pensaba, cuando de repente un rugido osuno se desplegó sobre su cabeza. Alzó la vista y sólo acertó a ver una mole de pelo rojizo de la que sobresalía una batería de dientes como colmillos y de colmillos como sables, que venían directos a su garganta. A rezar no le dio tiempo. Sólo a cerrar los ojos y suplicar, ¡Dios mío! ¡Ayúdame!     

   - ¡Shaaaang! ¡Aaahi!    

   Un grito resonó en el espacio triscando de ladera en ladera, cada vez más fuerte.

   La montaña de pelo se detuvo en seco y Lin sintió en su cara los blandos guantazos de un palmo de lengua, húmeda y rosada, entre ronroneos amigos. Abrió los ojos recobrando el aliento y se la quedó mirando, maravillado. 
  
   No podía creerlo. ¡La fiera terrible era un perro pastor!        


              

Tres ejemplares del mítico dogo o mastín del Tibet. Formidables.
   


EL GRAN MASTÍN, LEYENDA VIVA DEL TIBET

RACHID EN EL METRO


A Miguel Ángel Frechilla, de Palencia,
agradeciendo que rescatara un antiguo  
texto mío que le pertenece, y su permiso
 para publicar el siguiente fragmento.




RELATO

Original de
Ana Mª Ferrin



                                        
                      Hoy, raro es el día en que los medios no traen alguna información sobre adolescentes relacionados con el terrorismo. Casi niños, nos los presentan tendidos en línea sobre la tierra, mártires de la sinrazón inducida, o vociferando entre el polvo. También los vemos enarbolando un libro o un arma, alejados de lo que debería ser su hábitat natural, tanto en las clases y el deporte como descubriendo ese primer amor al que dedicar el tiempo y los pensamientos. Eso es lo que conocemos, lo que nos muestran. 

   Pero sé que a pesar de su invisibilidad, por los mismos escenarios transitan jóvenes cuya pasión va por otros derroteros. Y día y noche, sus mentes cavilan la manera de cruzar el puente que los llevará a esa otra orilla lejos de la barbarie, donde poder cumplir sus deseos.
   

Ahora mismo, millones de jóvenes viajan en la nave de su imaginación a través de una historia.....
(http://www.fotolog.com/salacadi/72866935/)



DESDE EL INTERIOR

(2/2) GAUDÍ Y SU SEGUIDORA, NIKI DE SAINT PHALLE



Continua...

                 
                       De haber seguido con el rol al que parecía destinada, la adolescente Niki de la Phalle habría continuado su paseo vital por esos lugares que aparecen en ¡Hola! vestida por Valentino, veraneando en Cannes o Nueva Inglaterra, siendo la dócil portada del Vogue o el Vanity Fair que iba dando fe de su paso por las pasarelas el tiempo que le dejaban libre sus clases en la Universidad.

   Sin embargo, desmintiendo el brillo de sus fotos en esa época, la hermosa parisina arrastraba una losa que a duras penas dejaba resquicios para el sosiego. El incesto. Y ese debatir moral, secreto, entre lo que adivinaba tan vergonzoso que no se atrevía contar a nadie y una vida de ocultación, minaría su interior durante décadas hasta decidir romper su silencio en 1994 con el libro Mon secret , cuando ya era abuela y tenía 64 años.

   Si el lector ha llegado hasta aquí le pido que siga confiando en el olfato de la escribidora. No estamos ante la artista naif que no da más de sí. Aquí hay mucho más.          




Entre los 16 y los 18 años, tres portadas de Niki de Saint Phalle durante su etapa de modelo


REIVINDICARSE A TRAVÉS DEL ARTE 

GAUDÍ Y SU SEGUIDORA, NIKI DE SAINT PHALLE (1/2)




                            ...En Gaudí conocí a mi maestro y, al mismo tiempo, mi destino. Mi mente y mi cuerpo se sacudían con escalofríos al contemplar su obra y tuve la certeza de que un día yo también crearía algo tan fantástico...


Niki de Saint Phalle
(1930-2002)


En el Jardín de los Tarots, Niki de Saint Phalle nos sorprende con toda una recreación del Parque Güell

Y siempre, el estilo. Hasta para dar los últimos toques a una figura.



ESENCIA DE REBELDÍA

AMOR EN EL REFUGIO. 1938.




RELATO

Original de
Ana Mª Ferrin



                                Finalizada su restauración, en mayo pasado abrió sus puertas al público el refugio antiaéreo que se construyó durante la Guerra Civil en la Central de las Aguas de Cornellà de Llobregat, en Barcelona.

  Hoy Joan y Pepita en una conjunción de coloridos, azul oscuro en las ropas y blanco en sus cabellos, caminan mientras a sus espaldas el sol va formando una aureola que los enmarca. A ojos de quienes los ven pasar, son dos veteranos. Sin embargo, para ellos mismos siguen siendo la pareja adolescente que un lejano día de 1938 cruzaron por primera vez sus miradas bajo el amparo de los túneles que los protegían de un bombardeo. A pesar de los avatares vividos nada ha cambiado para ellos y siguen siendo eso, dos enamorados atravesando juntos la historia de este país, que en el tiempo transcurrido hasta 2015 ha experimentado un remolino de cambios.





Imágenes del Refugio Antiaéreo de las Compañía de Aguas. Cornella de Llobregat, Barcelona (*)


UN SÍMBOLO EN LOS CORAZONES

ANTONIO GAUDÍ Y SUS CINCO LECHOS DUCUMENTADOS



     1- LECHO DE GAUDÍ EN VIC. 1910


                         Era mayo de 1910 y entre los habituales de Antonio Gaudí se comentaba con preocupación que la irritabilidad y la dificultad en su trato estaban afectando a todos los que colaboraban con él. Hablaban de tensiones, poco descanso, mala alimentación y con su salud llevada al límite desembocando en una anemia cerebral, o como diríamos hoy, una depresión nerviosa, que alarmaba a sus amigos.

   El obispo de Vic, Josep Torres i Bages era un corresponsal exhaustivo. Rastreando los cinco tomos que recogen todas sus cartas podemos hacernos una idea de cómo se organizó la estancia de Gaudí en la ciudad de Vic acompañando al P. jesuíta Ignacio Casanovas. Sabiendo que el arquitecto amigo de ambos estaba pasando por una época de gran decaimiento, el obispo terminaba su carta de invitación al  jesuita con la siguiente fórmula:

                       ... Escoja Vd. la semana que mejor le venga para venir… comprendamos la situación de aislamiento espiritual de Gaudí... el hombre que no busca relaciones ni expansiones mundanas, encuentra a faltar los afectos domésticos, que ahora necesita suplir con los afectos de la amistad. Cuando venga usted por los Ejercicios (espirituales), tráigalo, pues es muy merecedor de que se le proporcione consuelo a quien tantos gozos cristianos y estéticos ha proporcionado a los demás...  

  Como resultado de estas gestiones, un Gaudí agotado recalaba en la ciudad bañada por los ríos Méder y Gurri para pasar las primeras vacaciones de su vida.


Dª Concepción Vila, aquí en compañía de su esposo, vivió un desafortunado encuentro con Antonio Gaudí.


Azares del Destino, la cama que ocupaba la alcoba velada por un dosel ya no se encuentra allí. Como si el lugar vacío
quisiera mostrar el auténtico lecho que utilizó Antonio Gaudí durante su estancia, ya que durmió en el suelo. (AMªF)


SOBRE EL REPOSO DE GAUDÍ

EL SENTIDO DEL TACTO EN LA PINTURA.



Hombre, toca,
toca lo que te provoca:
seno, pluma, roca...
    
Dámaso Alonso


                             Para representar el último de nuestros sentidos, Jan Brueghel el Viejo contó, además de con su amigo Pedro Pablo Rubens para dar forma a Venus y Cupido, con lo aprendido de su abuela María Bessemers, famosa miniaturista. No sólo por su preferencia al vestir de terciopelo se le llamó a Brueguel, Jan Velours (terciopelo). También a su delicadeza colocando exquisitos detalles en sus cuadros se debió el sobrenombre.    

   Son infinidad las sensaciones producidas por el quinto sentido que asaltan al observador cuando contempla esta Alegoría del Tacto. De la picadura del escorpión al palo que golpea a un asno. La quemazón del hierro en la fragua, la frialdad del acero convertido en armadura. El golpe dado con uno de los manteletes que vemos en el montón donde reposan los restos de una batalla, o en algún cuadro. La suavidad del beso entre Cupido y la Diosa. Calor en el Infierno y el escozor que sugiere la Flagelación de Cristo en algunos de los cuadros presentes.

   La minuciosa perfección con que evoca cómo sería lo que rozara nuestra piel de pasearnos por el óleo de la tabla, desplisa nuestra mente. En una especie de gruta palaciega, armas y garfios, pesos transportados sobre el hombro, hierros de marcar al rojo y hasta una rapaz clavando pico y garras en su víctima, son algunos elementos de los muchos que Jan Brueghel imaginó para transmitirnos en qué consiste el tacto.



Tabla El Tacto, de 1618, última de la serie Los Sentidos. de Jan Brueghel el Viejo(*) 
                             


LAS ARTES PLÁSTICAS, POESÍA TÁCTIL

(2/2) FRÓMISTA 2015. XXVIII CERTAMEN DE PINTURA



Continúa...

                             Ya cuelgan los cuadros de las paredes de la Sala Boffard. El jurado ha tardado en emitir su veredicto pero así debe ser, el arte no es una regla de tres, es subjetivo por naturaleza. Si ya cuando estaban los artistas en la calle, en plena faena, se paraban los curiosos a valorar las telas deslegitimando a las que no consideraban correctas: 

  - Esto no se puede permitir. Esas casas no están ahí, están dos calles más abajo, así que tienen que anular este cuadro. Voy a hablar con el secretario....-, se encendía un vecino

 - No tiene importancia, hombre, los artistas buscan embellecer el paisaje y ponen cosas de su imaginación...-, trataba otro de calmarlo.

  Pero no había forma de convencer al seguidor del encuentro pictórico. Tuve constancia de que el motivo importaba, cuando al día siguiente me acerqué a la exposición y allí estaba otro aficionado irreductible, con una irritación notable:

  - ¿Lo veis? - explicaba a sus acompañantes- Ni las casas ni esos árboles están donde las ha puesto el pintor. Esto es para impugnarlo.     
  
  Las obras que colgaban de las paredes formaban una muestra de lo más variado, un gozo para los interesados en la pintura. Espero que al final el enfado quedara anulado por el éxito del conjunto expuesto. De todos modos, a ver si me entero...       

 1º Premio  Nº 14. Isabel Menéndez Izquierdo. Valladolid 

 2º Premio.  Nº16. Oscar Herranz Mínguez. Valladolid

3º Premio. Nº 6.  José Antonio Amelivia. Logroño

Accesit. Nº 9. Fracisco Tomás Medin. Cabrerizos (Salamanca)



PINTURA AL AIRE LIBRE. MUESTRA DE ESTILOS

FRÓMISTA 2015. XXVIII CERTAMEN DE PINTURA AL AIRE LIBRE (1/2)


                    
                        Ese elogio de lo sutil que consiste en pintar un cuadro, vuelve a Frómista este septiembre de 2015 y de nuevo me dispongo a ver a los amigos y dejar constancia de las obras.

   Ya sólo unos pocos kilómetros me separan de la villa. El sol bracea entre las nubes y aparece victorioso mostrando a los artistas cuántos tonos puede llegar a tener la paleta de tierra, cielo y agua. Detengo el coche para mirar entre los campos segados. Una esclusa, un árbol centenario, detalles de cantería en un contrafuerte, unos recién casados. Luego, con calma, ruedan a mí alrededor las calles, y más allá, moteros, viajeros. Peregrinos que cumplen su media etapa en el enclave milenario del Camino de Santiago, la gran ruta cultural del Cristianismo. Notarios de todo ello, los pintores, seres que profesan la religión de la luz.

Mª Lourdes González, llegada desde León, abandona su puesto bajo el puente
 del Canal portando el cuadro que entregará al Jurado del Premio  (A.Mª.F.)


Cartel del Certamen 2015


 14.45, UN SÁBADO DE SEPTIEMBRE

JAMES ROBERTS Y SU INCUBADORA INFLABLE. PREMIO INTERNACIONAL DE INGENIERÍA JAMES DYSON 2014


                               Crepuscular, el campo de girasoles se extendía a ambos lados de la carretera. Septiembre agostaba los tallos humillando sus flores hacia el suelo, convirtiendo en estera el alegre paisaje. Durante unos diez kilómetros de recta castellana, aquellos cultivos a punto de recibir la cuchilla fueron el aburrido contrapunto a la noticia espumante que salía de la radio. Contaba el corresponsal en Inglaterra la idea que se le ocurrió a James Roberts, último Premio Internacional de Ingeniería James Dysson 2014, mientras veía en la BBC un documental sobre la tragedia de los campos de refugiados. Y cómo aquel estudiante de veinte años decidió en ese mismo instante, que a esos lugares donde cada año miles de recién nacidos prematuros morían por no disponer de una incubadora, dedicaría el esfuerzo de su Proyecto Fin de Carrera. El lema del Premio, Una solución para un problema, sería el suyo. Solucionaría el problema y salvaría esas vidas.                                
  
  Impactada por la historia de aquel joven de veinte años, seguía yo mi camino entre las plantas marchitas, cuando vi algo que me hizo barrer con los ojos los tres retrovisores hasta comprobar que no había peligro, y frenar. Lo hice para retroceder unos diez metros y comprobar el milagro de que a veces, en la naturaleza aparecen elementos que no se conforman con seguir la inercia de la resignación, ni el dictado que nos marcan las épocas. Allí, en el infinito paisaje de plantas resecas, un solitario girasol estiraba su cuello resistiéndose a doblarlo enfrentado al sol, amarillo contra amarillo. Como había hecho el novel ingeniero James Roberts, negándose a aceptar tantas muertes inocentes que un informativo presentaba como inevitables en los países sin recursos.


James Roberts y su incubadora inflable, MOM (*)

...Y allí, enfrentado al sol, amarillo contra amarillo, un girasol... (AMªF)

A CINCO PROBLEMAS, CINCO SOLUCIONES

GAUDI Y SUS BODEGAS GÜELL DE GARRAF. UNA ALEGORÍA TEATRAL


                            
                          Serpenteando entre las curvas de la carretera que asciende por el macizo del Garraf, brota el pequeño palacio que hoy sigue sorprendiendo. Unas veces aparece y otras se oculta al vaivén de los giros del automovilista, aprovechando el mimetismo de estar construido con la misma piedra del lugar. Queriendo desvelar con su encanto las hazañas del héroe Garraf y su familia, personajes mitológicos creados hace más de un siglo por el poeta Ramón Picó i Campanar como protagonistas de su poema lírico del mismo nombre.

  Recreando un historicismo medieval y romántico, Antonio Gaudí construyó sobre las rocas ésta obra plena de hallazgos, genialidad oculta por la deliberada sencillez que exhibe el aire ingenuo de sus líneas. Son las Bodegas Güell de Garraf.


Imagen actual de las Bodegas Güell de Garraf. Un restaurante desde el año 2000.
Al fondo tras los arcos y abajo, el torreón medieval 


EL HÉROE GARRAF Y SUS TRES HIJAS

2/2 CANCIÓN DE ADA Y EVANS.


RELATO

Original de 
Ana Mª Ferrin

RPI


Continúa…

...y la primera voz,
y el poeta predicador,
nunca juzgan ni condenan,
sino que exponen y vuelven,
sencillo lo extraño
y extraño lo sencillo...

                                            Dylan Thomas. 
Bajo el bosque lácteo



                            Según Mrs. Loch, dueña del pub El Jabalí de Oro, la cultura básicamente católica de Escocia es la responsable de que aquí un sureño no encuentre ese sentimiento que suele dividir al resto de Gran Bretaña en dos únicas razas: A un lado los ingleses, al otro el resto del mundo.

   Por su parte, Cecilio Blanco Rojo supone que como en cualquier otro lugar del mapa aquí habrá de todo, pero tampoco es cuestión de discutir, así que da las gracias por sus indicaciones y sigue con la familia camino de Edimburgo. Han pasado dos días en un enclave rural que tiene todo lo que puedas desear menos sol, claro, que por algo están en latitud de brumas.

   Pero los paisajes son soberbios, la gente que han encontrado en toda Escocia desde Ullapool, amigable. Tierra donde los monumentos, castillos, iglesias, tienen esa pátina de autenticidad que va más allá de lo bien conservado adherida al musgo de sus piedras y al color de su lluvia.

   Abierto a lo desconocido, avanza Cecilio por las Tierras Bajas

    
...atendiendo a sus clientes, barriles de anguilas, salmón, ahumados, pepinillos... (gettyimages.es)


PATRÓN DE ANCESTROS 



CANCION DE ADA Y EVANS (1/2)



RELATO

Original de 
Ana Mª Ferrin

RPI

Forzas do ar, terra, mar e lume,
a vós fago esta chamada:
se é verdade que tendes máis poder
ca humana xente,
facede que aquí e agora
os espíritos dos amigo ausentes
compartan con nos, esta queimada.

                                                                  Conxuro da queimada (*)


                              Con fondo musical de gaitas y la esencia fragante del aguardiente blanco, azúcar, unos granos de café, cáscara de limón y trozos de melocotón, escribo este cuento de amor imposible. A distancia. Entre dos personas que jamás se encontrarán. Es más, que jamás sabrán de su existencia una de la otra.
 
  Desde Ourense a Edimburgo, envueltos en las llamas aromáticas de una queimada, los eslabones perdidos de la genética celta, cabalgan.

  
Clavándole dos ojos como uvas verdes...

El exquisito Queso de Tetilla gallego

DOS ALMAS GEMELAS