Foto cabecera

IMGP4946 Músicos y bailarina del Institut del Teatre de Barcelona, actuando en un bus de la ciudad durante unas jornadas musicales. (A.Mª.F.)





CON GAUDÍ HACIA LA FAMA. UNA TESIS



                 Viendo como mi amigo Den, chino de Shangái recriado en Sabadell, se apasionaba por momentos explicándole la biografía de Antonio Gaudí a un pequeño grupo de taiwaneses, se me ocurrió preguntarle a su novia qué episodio les estaba contando, porque sus compatriotas ya tenían los ojos redondos a fuerza de abrirlos entre expresiones de terror y admiración. Ante la fachada del Nacimiento en la Sagrada Familia, los ¡Ah! OOh! ¡Ay!, de aquellos turistas se sucedían, llevándose las manos a los ojos y la boca, al pecho. Una señora apretaba los puños mordiéndose los labios. Algo empezó a inquietarme.

                         -Linda, por favor –le pedí-. Dime que les cuenta.
        
                       Con flema oriental, Linda agarró el hilo del relato y empezó a traducirme:

                       - …Y entonces Gaudí, furioso, agarró a la mujer que lo había rechazado y la empujó hasta el fondo del agua en la playa de Mataró. Estaba loco de celos. La ahogaría. Si no iba a ser para él, no iba a ser para nadie. Por suerte sus amigos arquitectos habían visto todo y se tiraron al agua para impedir el crimen. Gracias a Dios no la mató… Ese mismo día Gaudí se encerró a vivir en la Sagrada Familia y ya no salió de allí jamás, hasta su muerte… 

                      A esas alturas de la narración era yo la que tenía los ojos a punto de salírseme de las cuencas. Decidí hablar con mi amigo y frenarlo: 

                       -  Pero Den, ¿qué le estás contando a éstas personas? –le dije en un aparte-. Tú has leído mis libros y sabes que nada de lo que dices es verdad, ¿de dónde has sacado esa historia?

         -            Todo me lo estoy inventando. Mira a ésta gente. ¿Sabes lo que significa este viaje para ellos? Todos tienen más de sesenta años, han trabajado desde niños como fieras y nunca habían salido de su aldea hasta ahora, seguramente será la única experiencia excitante de su vida y gracias a mí no la olvidarán nunca. Tú déjame que yo sé lo que me hago.

                         Guiñando un ojo, añadió:

                     -   Y prepárate porque ahora les contaré cuando Gaudí se subió en un globo que arrastraba por el aire una pancarta pidiendo limosnas para las obras y voló por toda Barcelona, con la gente saliendo a las calles y tirando cohetes y tracas para saludarlo -medio tapándose la boca con una mano añadió divertido-. Eso de la pólvora los volverá locos.


                      La situación era tan delirante que me dejó muda. Preferí no agotarme tratando de rebatir sus argumentos porque a un chino pasado por Sabadell no se le convence fácilmente. Y allí lo dejé frente a la fachada del Nacimiento rodeado por sus paisanos, que seguían arrobados las evoluciones del dedo índice de Den señalando al cielo con la esperanza de ver aparecer a Gaudí entre las nubes, saludando como un nuevo hermano Montgolfier desde la cesta de un globo. 


El derroche imaginativo de Gaudí al componer sus obras despierta la
creatividad de quienes las contemplan. ¿Por qué no, a su vez, reinventar?  


UN CONSEJO DE JOAN BASSEGODA



Publicado en Gaudí y Más. 9 de Diciembre de 2012

                        Si el párrafo anterior les parece surrealista aún puedo contarles un fragmento de otro vivido anteriormente en el Parque Güell y que incluí en mi libro Gaudí. De Piedra y Fuego. En mi recorrido por ese parque he tenido algunos encuentros singulares que merecen ser compartidos.
                          
                         En la Casa-Museo Gaudí fue un guía quien explicaba a un grupo francés la vida del arquitecto. Entre otras novedades, las siguientes: 

                     ... Antonio Gaudí se casó muy joven pero su esposa estaba enferma y tres años después murió y él se quedó destrozado. Luego se casó con otra que se volvió loca y con otra que lo dejó y se metió a monja. Después se dijo durante muchos años que era gay y se entendía con un ayudante ...también se rumoreaba que consumía drogas y era alcohólico, que cuando lo atropelló el tranvía iba borracho o drogado... Perla va, perla viene, así concluyó el guía su explicación, en tono de secretismo, bajando de vez en cuando la voz y acariciándose el bigote castaño. 

                        Mi sorpresa fue grande y no pude contenerme. Me acerqué y le pregunté por el origen de sus afirmaciones pero él con la mayor despreocupación me contestó que eran datos proporcionados por compañeros de la profesión, fuentes bien informadas. Aunque admitió no saber si eran ciertas ni era cosa que le preocupara, porque: ...como Gaudí siempre había sido un tipo secreto, no había dejado nada escrito y en realidad no se sabía nada de nada de su vida, qué mas da...
  
Un fragmento del techo de la nave de la Sagrada Familia. Los preciosistas
lucernarios están compuestos por estrellas que al unirse forman la cubierta .
                               
                           Esta falta de rigor me dejó pasmada, pero al mismo tiempo me dirigió hacia una línea investigadora que nunca me había planteado, la de la homosexualidad. Puesta al habla por separado con dos significados integrantes del colectivo gay de Barcelona distanciados por más de treinta  años de edad, recibí de los dos hombres provenientes de distintos entornos sociales una respuesta casi calcada. Esta pregunta me sorprende mucho –contestó el más joven, destacado político-. De otros personajes de la época que lo mantuvieron oculto toda su vida, sí podría decirle (Fulano o Fulano), pero de Antonio Gaudí nunca he oído nada. Pero lo que se dice nada.
                        
                        Pasé a consultar al más veterano, un reconocido intelectual más cercano por edad a la época referida y su respuesta fue igualmente tajante: Es la primera vez en mi vida que oigo algo así. Por lo que a mí respecta puedo asegurarle que jamás he tenido ninguna confidencia, y ahora que lo menciona, de haber habido algo, por mi entorno podría haberme enterado.
       
Chalet del Parque Güell donde vivió Gaudí entre 1906 y 1925.

                   Como los dos caballeros pidieron mantener el anonimato, mantenido queda. El lector deberá confiar en mi palabra, que no duda en transmitir la reflexión que me quedó del rocambolesco episodio: Todo, todo lo que contaba el guía, ¿era falso? A ver si habría por ahí una historia paralela que se me habría escapado tras más de quince años de investigación. ¿Y si existían datos secuestrados por cuatro iniciados, que así potenciaban al Gaudí extremadamente místico y alejado de los placeres terrenales? El bulle-bulle que desencadenó el encuentro con el guía francés se quedó aparcado en un rincón de mi memoria. 

                      La desmitificación. El llamar la atención con una tesis inusual. Ambas son una manera como cualquier otra de alcanzar notoriedad. Durante un encuentro con Joan Bassegoda Nonell le conté mis cuitas, la impresión que me produce la falta de rigor de algunos entendidos cada vez que escucho declaraciones del tipo que he relatado. Y eso que aquí me he  esmerado en suavizarlas. 


Una cruz formada por cinco yemas de eucalipto rematando la chimenea,
 un tejado a dos aguas vertical y plano, escamoso y con un espinazo a
 modo de dragón. La Casa Batlló, pura creatividad. 1998. (A.Mª.F.)  

La Pata de elefante. Esta columna instalada por Gaudí en la fachada de
La  Pedrera desplazándola un metro e invadiendo la acera, le valió una
batalla con el Ayuntamiento. Decidió colocarla por seguridad tras
modificar los pilares del sótano destinado a garage. 1998.AMF  
          
           Bassegoda se rió con ganas y me dijo que por ser de una familia que había tenido gran amistad con el arquitecto, él llevaba oyendo cosas así toda su vida, ya estaba curado de espanto y por eso al escucharlas sólo le producían diversión. A éste respecto había incluido en uno de sus trabajos una cita que ilustraba perfectamente la idea que tenía de cómo actuaban según qué autores y conferenciantes: -Decir que Cicerón era un gran escritor no da fama a quien lo diga. Pero afirmar que Cicerón no sabía leer ni escribir hace que la gente se fije en quien afirma tal cosa. Como ejemplo de su teoría el catedrático había elaborado en 1972 un ejercicio daliniano de especulación histórico/macarrónica desde Figueras, que me relató y del que extraje los siguientes párrafos:


De vuelta. Joan Bassegoda en la Cátedra Gaudí. (Marcel.li Sáez. El País)

"…Cristóbal Colón nació en La Habana alrededor de 1436. Su padre era un experto comerciante catalán, nacido posiblemente en Figueras. En uno de sus viajes con vistas a colocar el género llegó hasta Andalucía donde conoció a la familia Pinzón, que sabían de América  por las confesiones en tránsito de muerte del portugués Juan Sánchez, que accidentalmente había llegado hasta el nuevo mundo. Colón senior decidió probar fortuna y navegó hasta la isla de Cuba donde hizo fortuna y llegó a fundar una ciudad, donde estableció un restaurante y un almacén para alimentos y comercio con los indígenas. La catalanidad del padre de Colón queda irrefutablemente demostrada a través del nombre que puso a la ciudad por él fundada, “La Habana”, una clarísima contracción de “Habas a la catalana”, plato típico de su restaurante que disfrutó de justa fama. Cristobal Colón nació en aquel plácido ambiente gastronómico, y tan buen comerciante como su padre, decidió ampliar el negocio en Europa...
… Llegado a España, intentó convencer a los reyes Católicos de la existencia de una tierra más allá del Mare Tenebrosum, asegurándoles que estaba dispuesto a descubrirla y entregársela... No podía decirles la verdad so pena de deshacer la idea del descubrimiento, pero finalmente los convenció y obtuvo el billete gratuito de regreso a casa, que eso, y no otra cosa, es la epopeya del descubrimiento de América, la del emigrante que desea volver a su tierra... Pidió a sus padres que se escondiesen en la manigua y que cuando él llegara se presentaran disfrazados de indios ante los españoles que acababan de desembarcar...
...Juntamente con el título de Gran Almirante de la Mar Océana, Colón consiguió fama y honores, pero acabó en la prisión, sin que la historia pudiese aclararnos las razones de una decisión real tan sorprendente. Pero ahora ha quedado claro: El Rey Católico finalmente se enteró del engaño y decidió castigar al impostor, pero guardando celosamente el secreto de la tomadura de pelo...(*)"

Pues bien -añadió Joan Bassegoda Nonell a modo de conclusión sin poder contener la risa-. Éste cúmulo de disparates no es, ni mucho menos, tan absurdo como ciertas cosas que se han dicho sobre Gaudí. Ya ve usted. Pim, Pam, Pum, y tengo asegurado que me escuchará la audiencia. ¿A que me ha prestado atención? Pues así de fácil es conseguir notoriedad.

Ana Mª Ferrin

(*) Fragmento de las declaraciones de Joan Bassegoda Nonell para el capítulo que le dediqué en mi libro de 2001, Gaudí. La Huella del Genio, con entrevistas a diversos personajes que preservaron y dieron a conocer la obra del arquitecto a partir de su desaparición en 1926. Libro prologado por Joan Bassegoda Nonell:
http://amf2010blog.blogspot.com.es/2001/07/gaudi-la-huella-del-genio-sinopsis.html                                                          


6 comentarios:

  1. Lo de los falsos mitos y las historias manipuladas es un problema que sufrimos constantemente en el Capricho de Gaudí. La falta de rigor de algunas personas hace que la historia, el arte y la cultura se parezca más a un chascarrillo que a cualquier otra cosa medianamente digna. Como siempre felicidades por tu blog. muy interesante !

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    1. No me diga más, Carlos, hará más de 20 años mientras me documentaba para mis dos primeros libros sobre Gaudí viví varias etapas muy cerca de Comillas. Junto a testimonios de gran solidez me llegaron bastantes comentarios que darían para varios culebrones y no me extrañaría que además fueran ciertos, puedo asegurarte que ninguna otra construcción de Gaudí guarda el sabroso, jugoso y picante anecdotario que me llegó de vuestro “Capricho”, una casa alegre en la que apetece vivir. Tan alejada del Palau Güell, del que durante una entrevista me contó Paul Naschy que se había inspirado en ella como escenario del guión de terror que estaba escribiendo.
      Como seguramente sabrás, vuestro edificio ocupa un capítulo en cada uno de mis libros, GAUDÍ. DE PIEDRA Y FUEGO y GAUDÍ. LA HUELLA DEL GENIO.
      Gracias por la visita y el comentario.

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  2. Divertida anécdota la de tu amigo chino...la del francés no deja de ser, como bien dices, una manera de llamar la atención con una tesis sin base ninguna...en todo caso, gracias por compartirlas, me hizo sonreir un rato...saludos

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    1. Hola Elena, a mí me encanta la imaginación y creo que somos un pueblo de lo más dotado, lo que pasa es que me gusta separar una cosa de otra. Una cosa es la crónica y otra el relato. Aunque tampoco pasa nada si a alguien, en pleno apasionamiento se le va el oremus y nos provoca una sonrisa. Hay una frase en catalán, “Sembla que s’hi trobi” (más o menos, “parece que se encuentre dentro”) que se aplica para describir a alguien que se implica tanto al contar una historia ajena que acaba viviéndola como si fuera el protagonista, exaltándose e improvisando sobre la marcha. Algo así creo que debió pasarles a los guías.

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  3. De Gaudí cada día se oyen relatos e historias rocambolescas que no sirven más que para llamar la atención, atraer a posibles compradores de libros o echar por tierra al genio. Sólo hay que echar un vistazo a internet para comprobarlo... Sobre el Gaudí masón recuerdo haber leído un artículo del maestro Bassegoda muy divertido en el que, con el humor e ironía que le caracterizaba, se reía de esas versiones sin pies ni cabeza que últimamente nacen como setas. ¿Cómo se venden más libros ahora? Pues escribiendo best seller del estilo de Dan Brown y si hay que hacer entonces a Gaudí el propietario del gran secreto para salvar al mundo de las garras del Mal, pues se hace sin dudar (ya sabes de qué novela hablo...). Y lo malo es que la gente se lo cree a pies juntillas y no se molesta en acercarse a la verdadera vida de Gaudí, porque para ellos es más aburrida.
    Un beso

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    1. Lo bueno del caso es que al contrario de lo que muchos creen tuvo una vida de lo más rica hasta el final. Pero para saberlo con certeza ha habido mucha gente que ha tenido que esforzarse en investigar, aparte de los hallazgos que aparecen por sorpresa.
      Cuando yo tenía unos 15 años me dijo un señor muy mayor, gitano, que él había ayudado a meter en la cama del hospital a Gaudí cuando lo llevaron herido de muerte, y que en esa cama había otro gitano al que trasladaron de lugar. Yo ya estaba metida en el tema Gaudí y la verdad es que como me han contado tantas cosas raras sobre él y no había forma de confirmarlo, no lo publiqué en ningún trabajo por lo inverosímil que me parecía. Muchos años después cuando ya había publicado su biografía y otros libros sobre él, leyendo las memorias de un famoso médico me entero de que la anécdota era cierta y con unos añadidos de lo más flamenco. Ya sabes que no hay nada más delirante que la realidad.
      Si no nos comunicamos antes, que tengas unas Felices Fiestas.

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