Foto cabecera

copia ¡VACACIONES! (M.M.Freitas)





GAUDÍ. (1ª PARTE) LA CRIPTA GÜELL Y LOS EREMITORIOS RUPESTRES



                     Tenía presente desde hacía tiempo la imagen del porche y el interior de la cripta Güell que tanto se parecían al recuerdo de las ermitas rupestres que había visto en un antiguo viaje, sin atender a las antiguas referencias canónicas sobre Antonio Gaudí asegurando que nunca visitó Comillas. Por mi parte yo había fijado mi atención en otras declaraciones con menos proyección pública, pero que habían conocido el tema de primera mano.

                           
Columna en el porche de la Cripta Güell, inclinada
e imitando las ramas de un árbol. (A.Mª.F.)

En Sta. Mª de Valverde, Cantabria, la ermita rupestre
presenta excavadas en la roca las mismas características:
porche con columna inclinada, techos con nervaduras
removidas, muros irregulares, etc. (TCL)


  OLLEROS. MUSCULATURA DE LA TIERRA

Publicado en Gaudí y Más. 28 de Julio de 2012

                        
                             El escultor Joan Matamala que vivió desde niño cerca del arquitecto, había confirmado que: ...Gaudí había estado en Burgos, y visitó la obra de Comillas por lo menos una vez en un viaje que hizo al Norte de España. Y un veterano contratista de obras de Comillas, Tomás Álvarez, Tomasón, le contó a Joan Bassegoda Nonell el 7 de Julio de 1970 que su padre, amigo de José Pardo el contratista que hizo El Capricho, aseguraba que: Gaudí y el escultor Llimona habían estado en Comillas.

                             Con este prometedor bagaje decidí viajar ampliando  detenidamente la serie de ermitas e iglesias que conocí hace muchos años, edificadas o excavadas en la roca, ahora que tenía la certeza de que sí existió coincidencia de tiempo y lugar para que Gaudí las hubiera visitado, por encontrarse situadas rodeando las diversas sendas seguidas por los viajeros que se aventuraban por la ruta Barcelona-Comillas o Barcelona-Astorga en la década 1883-94. 


Carruaje de pasajeros. 



Barcazas por el Canal de Castilla


La Verraco que hacía los viajes Barcelona-León, restaurada. (AAMFVB)


                         Tanto si se desplazaban por tren, en coche de caballos o a bordo de una de las barcazas que navegaban por el Canal de Castilla entre Venta de Baños y Alar del Rey (*), aquellos viajeros podían visitar en un radio de 5-10-20 kilómetros, alrededor de donde se movió Antonio Gaudí en sus construcciones de León, Astorga, y Comillas, un rosario de edificaciones que hoy a ningún visitante conocedor de la Cripta Güell de Santa Coloma de Cervelló dejarán de impactarle. 


S. Pelayo de Villacibio, en Palencia. Atención al volumen de la izquierda AMF


C. Güell. Atención a la imagen del volumen izquierdo AMF

                          Yo necesitaba descifrar el porqué cada vez que pisaba esa iglesia sentía que estaba realizando espeleología, penetrando en la musculatura interior de la Tierra en lugar de acceder a una construcción de ladrillos y escoria volcánica. Para ello emprendí mi viejo proyecto de viajar de nuevo y esta vez con tranquilidad, a los orígenes constructivos del cristianismo peninsular para comprobar por mí misma, con mis propios ojos y deslizando mis manos por los muros de las ermitas rupestres del triángulo de los pantanos que unen a Burgos, Santander y Palencia, más un salto a León y otro a Álava, la explicación a esa particular sensación vivida en mis numerosas visitas a la Cripta Güell hará unos quince años, cuando ya la custodiaba mossén Joan Rosell. A quien tanto agradecí su ayuda prestándome libros antiguos y fotografías para reproducirlas, siempre animoso, aún encontrándose sometido por aquel tiempo a varias intervenciones quirúrgicas. 


Iglesia de San Miguel en Presillas de Bricia, Burgos. La sensación de
movimiento de las columnas desbastadas, el colorido, los arcos tallados a pico,
traen a la mente la Cripta Güell. (José Miguel Martínez)


Columna simplemente desbastada con su capitel en el
interior de la Cripta Güell. (A.Mª.F.)

                  Si los ojos fotográficos del arquitecto conocieron aquellos espacios, tanto eremitorios rupestres como mozárabes o del primitivo románico, era lógico que trasladasen un concepto tan espectacular hasta Barcelona consiguiendo edificar de manera similar la Cripta de la Iglesia Güell. A medida que profundizaba en esos lugares se afianzaba mi creencia en las posibilidades de que Gaudí los hubiera conocido personalmente o por medio de imágenes. Ya que repito, nunca, en ningún momento, me creí ese par de líneas copiadas por unos y otros, según las cuales el arquitecto delegó en su amigo Cristóbal Cascante la responsabilidad de levantar en 1883 el chalet El Capricho en Comillas, Cantabria, sin acudir a controlar la buena marcha de las obras. 

                      Y no lo creí, porque a ver en qué cabeza cabe que un arquitecto recién titulado y sin fortuna propia, al que un potentado le brinda la oportunidad de oro de construir su primer encargo en los terrenos de un palacio visitado por reyes, un lugar donde se daban cita las mayores fortunas no sólo del país, sino del mundo, ese arquitecto casi primerizo se quedara tranquilamente en Barcelona pensando en hipotéticos proyectos, mientras dejaba la realización de ese trabajo capital en manos de un colega de su misma promoción. 


El Capricho, primer edificio completo construido por Antonio Gaudí
1883-1885.  (A.Mª.F.)


La Casa Botines, en León capital (1891-1894)


Palacio Episcopal de Astorga, León. Después de grandes contratiempos,
Gaudí abandonó su construcción en el 2º piso. 1889-1893. Fue terminado en
1915 por el arquitecto Ricardo García Guereta


                  Añadiendo que de ninguna manera puedo imaginar siquiera que un profesional como Gaudí, que demostró toda su vida una meticulosidad extrema aún en los encargos más humildes, no viajara hasta Cantabria para controlar una construcción que podía asegurar su futuro y a la que mirarían con lupa esos potenciales clientes adinerados con los que sueña todo arquitecto. En mi opinión, aceptar algo así es un insulto al sentido común. 

                    Un hombre prueba su verdadero talante con la suma total de lo que ha sido su vida. Y la rigurosidad profesional de Gaudí, de quien todos los que trabajaron con él coinciden en que perseguía por norma la excelencia y para quien el tiempo no contaba cuando se trataba de hacer bien un trabajo, no es compatible con esa desidia ante el que era entonces su proyecto rey.   

    
Dibujo original de Antonio Gaudí para la iglesia de la Colonia Güell.
Se encontró en una carbonera. (Cátedra Gaudí)


En un escarpado roquedal se encuentra la ermita de
S.Miguel de Bricia, en Burgos. Al igual que el dibujo
para la iglesia Güell, tiene tres torres principales,
naves talladas con pilares inclinados para la cripta
y muros ondulantes.

Parte inferior de la iglesia rupestre que apunta el
concepto de arcos.  Se cree que pudo
tratarse de un primitivo monasterio del s. X.
   
                   Citaré aquí una muestra de los espacios sacros que todos deberíamos conocer para saber de dónde venimos culturalmente. Siempre presente e inconfundible desde los pilares del porche, el eremitorio de San Miguel de Bricia en la provincia de Burgos tiene tres partes bien diferenciadas. Igual que desde el exterior son visibles tres torreones naturales, en el interior muestra tres naves talladas en la roca que sobrepasan en mucho lo expresado por una fotografía. Exhibiendo sus muros inclinados y pilastras ondulantes, provoca la misma sensación removida que Gaudí consiguió artificialmente en la Cripta Güell.

                             Siguen y siguen las similitudes en una docena de iglesuelas creadas a punta de pico. Arroyuelos, con sus curvas pétreas. Pinedo burlándose de los reglamentos gravitatorios. Igual me sucedió en Olleros de Pisuerga, punto y aparte del camino, al ver su nave excavada y unos movidos arcos y columnas que identifiqué rápido. Aquí clavé mi pica por la autenticidad conmovedora de todo el recinto, desde el minúsculo púlpito con su puertecilla de acceso policromada con una ingenuidad conmovedora, hasta los pies de la Virgen calzados con escarpines y descubiertos por un curioso al levantarle la saya. Observar la tarea del guardían de la ermita desgranando su erudición de pequeños detalles y su entrega al trabajo mucho más allá de lo exigible, redondearon un ambiente inolvidable. 


 Iglesia de los santos Justo y Pastor, s. X-XI.  Arcos, nervios, columnas,
altares, tallados en la arenisca de Olleros de Pisuerga, en Valladolid.
A la izquierda el minúsculo púlpito. (A.Mª.F.)

La única columna original que ha sobrevivido un
milenio. (A.Mª.F.)

El señor que ejerce de guarda y guía. (A. Mª. F.)

La imagen de la Virgen, denominada "de vestir", tiene diversos trajes. Una
mano curiosa levantó la saya y casualmente quedó esta foto. (AMF.)    

                                Son tantas las imágenes y tantas las coincidencias, que más valdrá dejar para citas venideras la continuación de esta crónica. Sólo añadiré dos apuntes. El de la ermita de San Vicente, en Vado, junto a Cervera de Pisuerga, donde una roca vaciada con muros que son pilares inclinados formando arcos, tienen en versión reducida un aire semejante al que llevaba en mi retina desde Barcelona. 


                      Y por último, los motivos que adornaban la ventana de la ermita leonesa de Santa Cruz de Montes datada en el siglo VII (**). Con tres piezas de gran interés provenientes de la Alta Edad Media: una inscripción fundacional, un trozo de cancel y en lo alto, una cruz de corte visigodo teniendo a ambos lados en la parte inferior de sus aspas las letras griegas Alfa y Omega saludando a los fieles. Los mismos símbolos que Gaudí mandó colocar enmarcando cada una de las numerosas ventanas de la Cripta Güell, anclando en tierras catalanas la atmósfera de la vieja Castilla. 




La ermita de Sta. Cruz de Montes con sus signos de identidad. Detalle


Tres de las ventanas de la Cripta Güell, donde Gaudí colocó los mismos
símbolos del Alfa y Omega más la cruz visigoda. 


La ermita mostrando el apuntalamiento vacío de su ventana en 2007
  
                       Era al alba por el Valle del Silencio cuando descubrí la ermita de Santa Cruz de Montes y todos los demás sonidos desaparecieron al alzarse la voz susurrante de un hombre que rezaba con recogimiento fuera del recinto, con la boina entre las manos, mientras un gran rebaño de ovejas molludas a punto de ser esquiladas se mantenía inmóvil, desparramadas a la espalda del pastor por la ladera del monte (***)


                            No sería hasta bastante después de aquel viaje, que al leer unos párrafos escritos por el eremita San Valerio que vivió allí en el siglo VII, comprendí cómo debió verlo él y porqué se había pasado la vida en aquel lugar. 


                             -...Es un lugar parecido al Edén...donde el oído se regala con el muelle del cantar del arroyo que a la vera corre, la nariz se embriaga con el nectáreo perfume de las rosas, los lirios y toda clase de plantas aromáticas. La bella y acariciadora amenidad del bosque calma los nervios...y  el amor auténtico, puro y sin fingimiento, inunda el alma.... 
   


Dos perspectivas del parterre con hierbas aromáticas en la S.Familia (AMF)


                            Gaudí también intentaba rodearse de naturaleza. No sólo animaba a los albañiles del templo a que utilizaran los terrenos para cultivar pequeños huertos y árboles frutales, también ordenó plantar unos arriates con hierbas aromáticas junto a la Sagrada Familia que por fortuna aún existen. Con esta última imagen envolviendo los recuerdos de aquel viaje a los orígenes, recojo mis notas y ordeno las fotos que recuperan el olor azul a lajas de pizarra, oyendo de fondo el color perdido y penetrante de un horno de leña crujiendo la corteza de un pan, atrayendo a mi olfato algo puro, un mensaje primario. Los aromas cuando son verdaderos se  instalan en más de un sentido. 


                      Devuelta a mi ciudad, al otro lado de mi terraza la realidad del mundo no puede ser más distinta. La Barcelona real, esa que no verán los turistas fluye apresurada por mi calle, cuando un globo azul soltado de la mano de algún niño aparece sobre la baranda, la rebasa con blando balanceo y desaparece de mi vista oscilando su cordel blanco, regresándome a la paz. Vuelvo a ser consciente de que vivo en tiempos actuales y sabe Dios si habré sabido transmitir desde estas líneas las realidades y sensaciones de aquel verano pleno de descubrimientos (****).


                                                                              Continúa...


Ana Mª Ferrin


(*) Actualmente la navegación por el canal ha intensificado sus actividades, entre ellas unas interesantes travesías, como la que va desde Alar del Rey a Dueñas. http://www.canaldecastilla.org/Docs/guia/CdC_13_31_Etapas.pdf


(**) Hablo en pasado de estas piezas/joya porque en 2007 se produjo un robo en ese lugar tan valioso y desprotegido. La larga historia de esos eremitorios que pudo conocer Gaudí, en Regreso a Gaudí's Place. 
http://amf2010blog.blogspot.com.es/2005/07/regreso-gaudis-place.html 

(***) http://www.youtube.com/watch?v=8b759qjk438

(****) Más temas en este blog referentes a la Cripta Güell poniendo el nombre en la barra "BUSCAR" y un click. Y en el libro Gaudí. De Piedra y Fuego .
afejara.blogspot.com.es/2011/09/gaudi.html

 Fotos y textos sobre el viaje en Regreso a Gaudí's Place 
 http://amf2010blog.blogspot.com/2005/07/regreso-gaudis-place.html

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