Foto cabecera

DSC_0044 - copia Mercado de la Boquería en Barcelona. 6. (A.Mª.F.)





(2/2) JOSÉ LUIS BARCELONA, HOMENAJE.



Continúa...



                             En la Galería Snacheeribo se inauguraba la exposición de José Luis Barcelona. Periodista, sí, pero no sólo. También era el pintor interesado en el dibujo desde niño, que asistió a clases en la Escuela de Bellas Artes de Zaragoza y que en esta ocasión reinterpretaba en sus lienzos la obra de Antonio Gaudí

  En su muestra captaba la atención de los presentes exponiendo composiciones que se dirían veladas por la contaminación o la niebla. Las agujas de los campanarios de la Sagrada Familia y otros detalles poco conocidos del maestro aparecían entre halos de gasa, acunados por gaviotas con las alas abiertas. Los tonos, de una delicadeza sugerente. El dibujo, muy trabajado, pasaba en un mismo lienzo de lo figurativo a lo abstracto casi sin poder determinar dónde, en qué punto, empezaba o concluía cada estilo.

   Allá por 1970 en tiempos difíciles para la memoria de Antonio Gaudí, José Luis Barcelona era un conocido presentador de Televisión Española, aparte de un artista pionero en tomar las obras del arquitecto como fuente de inspiración, llevando en paralelo su actividad pictórica y presentando exposiciones en los lugares más variopintos. Viajando con sus cuadros desde Andorra a Tokio, de Canarias a Yokohama, con una obra tan variada que algunas exposiciones suyas en solitario daban la sensación de ser colectivas por la variedad de técnicas.

   Sin olvidar sus diseños de vajillas.

   Y de vajillas y souvenirs trata la peripecia que vivió el artista, cuando intentó la aventura de la autoventa de sus creaciones.




Una muestra de sus óleos


Periodista todoterreno. Imagen superior, preparando una conexión exterior.
Abajo, en plena entrevista doble, con Copito de Nieve y su cuidador. (rtve y APEI)


UNA AVENTURA EN LA SAGRADA FAMILIA

JOSÉ LUIS BARCELONA, HOMENAJE (1/2)


El martes 14 de julio de 1959, la señal de TVE llegaba a Madrid
desde los Estudios Miramar de Barcelona, siendo el periodista
 barcelonés de origen zaragozano, José Luis Barcelona, la voz
 e imagen que inauguró aquella conexión histórica. El que fuera
 presentador del primer programa emitido desde aquel medio, 
Balcón Mediterráneo, nos dejó el pasado lunes 9 de enero.  

Desde esta pàgina comparto con ustedes dos aspectos 
desconocidos de su biografía, contados por él mismo 
en dos reportajes que publiqué en sendos libros. Uno 
basado en su pràctica del caravanismo (*) y otro a partir
de su faceta de artista plástico, sobre Antonio Gaudí

                                    
                    

                               FRANCIA de noche, a 150 kilómetros de la frontera con España. Un vertedero cualquiera junto a una carretera cualquiera.

   Allí detiene una familia madrileña su vehículo para efectuar una maniobra. Al hacerlo, su atención se centra en la pareja que rebusca en el montón removiendo papeles y plásticos, volteando colchones a la luz de los faros de su furgoneta.

  Fijándose más atentamente hay algo en la cara de él que les resulta familiar, que atrae su curiosidad, con una gafas que le dan un aire de joven profesor. De repente, sin preocuparse para nada de los testigos, los rebuscadores celebran con júbilo el encuentro de algo blanco que brilla a la luz de la luna. Sin perderlos de vista los españoles completan el giro con su coche pasando junto a ellos, viendo claramente el rostro masculino que la plena luminosidad de los focos revela sin sombras.

  Los ojos de la pareja espectadora no acaban de creerse  lo que ven, diciéndose uno al otro:

                            -¿Has visto?. Es José Luis Barcelona rebuscando en la basura, quién lo iba a decir...
  
   Esa noche la imaginación de los automovilistas debió cabalgar más y más ligera, echando espuma. ¿Qué le habría sucedido al famoso presentador del Telediario, de Salto a la Fama, de Reina por un Día, para encontrarse en aquella situación tan peculiar?


José Luis Barcelona (JLB) (*)
José Luis Barcelona ante los antiguos Estudios Miramar de Barcelona, 2009. En el 50 Aº de las primeras emisiones.

Panorámica aérea de la Pza. España, Barcelona J.L.Barcelona.  Exp. El Corte Inglés 1987

A la derecha J. L. Barcelona durante la presentación del libro Regreso a Gaudí's Place, de Ana Mª Ferrin. Junto a
Fernando R. de Villalobos, la autora, el párroco  P. Josep Llunell y Joan Bassegoda Nonell, Dtor. de la Catedra Gaudí



UNA INTERESANTE BIOGRAFÍA

(2/2) EL DOCTOR RICARDO-RIAD CORTÉS. UN BARCELONÉS QUE CUMPLIÓ SU SUEÑO




Con un afectuoso saludo a nuestros
cooperantes y voluntarios, que dan lo 
mejor de sí tanto en nuestro país como 
en los más lejanos lugares. 
A todos, un Feliz 2017 



Continúa…


                         Tres días más tarde...
                                                              
                   Afortunadamente para la estabilidad emocional del doctor Cortés, el desborde de trabajo -ahora que se había corrido la voz de que un nuevo director había llegado a Logbikoy-, impidió que la traumática experiencia ocupara en exclusiva su cerebro. Tres días más tarde el médico encontró un hueco para visitar al operado, de quien sabía su evolución satisfactoria por sus ayudantes, cuando lo que había temido desde el principio, sus peores pronósticos, parecieron cumplirse al ver al hombre derrengado en el lecho, borboteando un ruido sordo con la cabeza cedida hacia el lado izquierdo, casi fuera de la cama.


El cirujano plástico Ricardo-Riad Cortés Ocáriz. 2004 (A.Mª.F.)
A la derecha, en plena intervención quirúrgica (R.C.) (*)
Subiendo al avión que pilotó durante años para desplazarse por los extensos territorios africanos. (RC.)


CUANDO ESTÁ DE DIOS

EL DOCTOR RICARDO-RIAD CORTÉS. UN BARCELONÉS QUE CUMPLIÓ SU SUEÑO (1/2)



        
En este fin de año enviamos un abrazo a 
nuestros amigos Cortés, Esperanza y Juan, 
a quien deseamos se reponga pronto.
Ellos son los padres, auténticos motores,
que con su solidaridad fueron vitales para
que su hijo Ricardo-Riad lograra el sueño 
de ejercer la medicina en África.

Aunque antes, el joven debió recorrer el 
duro camino que le proporcionaría la 
 preparación de élite con la que conseguir 
financiación para su aventura... 




                          Verano de 1980, recién licenciado en Medicina y Cirugía.

   El título del doctor Ricardo-Riad Cortés no tuvo tiempo de reposar, porque meses antes de tenerlo en sus manos el aún estudiante ya había enviado ¡¡setenta y tres currículums!! completísimos, a otros tantos establecimientos sanitarios africanos y entidades internacionales patrocinadoras de proyectos en ese continente.

   De todos esos destinatarios le llegaron únicamente dos respuestas. Una del Ministerio de Sanidad de Malawi  y otra muy prometedora desde Zaragoza, de Salvador Cortadella, el Fundador de Médicos Mundi España.

   Aquella autoridad quirúrgica a quien más tarde conocería muy bien, no sólo era un humanista. Con el joven médico demostró buenas dotes de psicólogo, y en contra de algún colaborador a quien le parecía un desatino contratar a un titulado novato, decidió llamarlo para una entrevista a orillas del Ebro. Puede que su interés guardara una buena dosis de curiosidad ante un tipo que sin acabar la carrera manifestaba estar en posesión, de los sólidos conocimientos quirúrgicos adquiridos en las más de 5.000 intervenciones quirúrgicas realizadas como ayudante, que Ricardo enumeraba en su expediente. En el hospital zaragozano, el doctor Cortadella lo recibió portando en la mano la carta enviada por el joven médico, diciéndole mientras la agitaba:

                          - Aquí afirma usted que tiene experiencia en cirugía de tórax. ¿Es así?

  Ante el asentimiento del aspirante que parecía muy seguro de sí mismo, el doctor depositó la carta en su mesa y tomó la pauta que le entregaba su enfermera con las diferentes intervenciones quirúrgicas que le esperaban aquel día, entregándola al recién llegado.

                         - Venga, vamos a ver como se desenvuelve usted. Pasemos al quirófano.

  La relación de operaciones pendientes era variopinta y no sólo trataba del tórax. Fimosis, hernias, apéndices y otros órganos del abdomen, también entraban en un menú que Ricardo Cortés -después de ocho años ininterrumpidos de experiencia y vocación que estaba seguro se le notaban mucho-, aún recuerda relajado, como un paseo. La jornada terminó y al acabar, así, de pasada, el doctor Cortadella le dijo, tuteándolo:

                      - Bien, veo que es verdad que estás bien preparado. ¿Cuándo te podrías incorporar como director de un hospital en el Camerún? La cosa urge.

   Ricardo Cortés había llegado a Zaragoza siendo el ayudante del doctor Soley Freixas en el Hospital Militar de Barcelona, y tres días más tarde partía para el África, su sueño. Eso sí, en tan poco tiempo había realizado un negocio ruinoso bajando su caché de 180.000 pesetas mensuales, a 40.000.


El doctor Ricardo Cortés en una de sus primeras misiones en África. (RCO)

El doctor Salvador Cortadella, creador de Médicos Mundi

El doctor brasileño Ivo Pitanguy


BAJO EL SOL DE ÁFRICA

GAUDÍ Y SU IGLESIA DE AIRE: LA CRIPTA GÜELL


    

             Los arquitectos Hubertus Poppinghaüs y Charo García Diego describieron así las hileras de casas adosadas en la presentación de un estudio: ...Una siempre idéntica a la siguiente, como las rebanadas de pan de molde. No se integran en el paisaje. Prescinden del lugar, el clima, la Historia...y de la historia de cada uno de sus ocupantes...prescinden de todo aquello que no es apilable, ni reproducible, ni empaquetable: las emociones y los sentimientos... Nada que ver con Gaudí.


La maqueta aérea montada sobre la Cripta Güell. 1999 (H.P.)





Cinco imágenes del fotógrafo peruano Gary Manrique. Dos vistas de la cripta Güell. Dibujo de la parte construida
con las líneas de lo que deberá ser la iglesia Güell. Invertida, la maqueta catenaria de la iglesia. Por último,
réplica de la maqueta de la iglesia,  construida por Gaudí, a base de cordeles y saquitos de perdigones. (*) 


QUE NINGUNA SUPERFICIE SEA RECTA...

3/3 CON ENCAJES A GAUDÍ



Continúa...


Arquitectura frágil y florida
como un poema,
como un prado.
Laberintos, cadenas,
nubes de blonda y gasa,
redes de tul para prender estrellas.
¿No te parece un sueño
toda esta sutileza?

G. Martínez Sierra. 1907

 
              
                        Encajes, bordados, puntillas, valieron de inspiración para Antonio Gaudí, con ellos diseñó la forja revolucionaria que atrae los objetivos de quien sabe mirar. Con técnica de bolillos creó el torcido de la verja que envuelve la columna central de la fachada del Nacimiento en la Sagrada Familia, las rejas de su rectoría y la protección de algunas ventanas de la Cripta Güell en su variado catálogo de artes aplicadas a la construcción. Hoy, las encajeras le devuelven el cumplido mirando al mar desde el monte barcelonés de Montjuich, uno de los lugares frecuentados por Gaudí en sus paseos festivos para contemplar las aguas del Mediterráneo.  


La Puntaire (La Encajera), 1972. Escultura en bronce deJosep Viladomat (sitiosdebarcelona.net)

Columna central con la genealogía de la Virgen en la Fachada del
Nacimiento. Reja realizada con técnica de bolillo. 1992. (A.Mª.F.)

Con agujas inservibles de los telares de la fábrica de Eusebio Güell, mandó realizar Gaudí este diseño de bolillos



    EN REJAS DE HILO Y FUEGO